Un Respaldo

"Bendito sea el caos, porque es síntoma de Libertad"

Temer

palabradiaria:

“Siempre se ha de conservar el temor, mas jamás se debe mostrar.”

Sin duda, esta frase se puede interpretar de muchas formas. Sin embargo, se puede analizar sobre el comportamiento de un individuo en un grupo social y el condicionamiento de sus sentimientos a través del encubrimiento de ellos, particularmente, del temor. Esta sensación no se debe demostrar ni hacerse pública, ya que temer es sinónimo de debilidad.

Francisco de Quevedo nos dice, de todas maneras, que hacerlo es algo natural, inherente al ser humano, y que debemos ser resguardados. Sería poco inteligente mostrar osadía ante todo, actuar sin ningún resguardo. Por todo esto, se debe ser temeroso.

La cita del autor se aplica a la imagen de otros individuos y grupos hacia nuestra persona. Lamentablemente, hoy vivimos en una sociedad muy competitiva, en donde mucha gente busca encontrar provecho y sacar ganancias a cuestas de uno. De los miedos más grandes en nuestra cultura, la soledad siempre ha estado presente. Es bastante común encontrar hombres y mujeres que les aterra la idea de estar solos, pero también es recurrente hallar a los que se aprovechan de ellos. Fácilmente el segundo puede aparentar que le gusta tal persona y acompañarla, mas lo puede hacer sólo para encontrar beneficio propio, ya sea social, económico o sexual.

Otro ejemplo que despejará todo tipo de dudas, es el miedo perder a nuestros seres más queridos y cercanos. Este en particular se explota sin problemas en los recursos artísticos que tratan de graficar el comportamiento de los seres humanos. Si nuestro deseo es afectar al enemigo, la familia siempre será un golpe bajo para él, debido al pavor de perder a los que más se aman.

Para terminar, y quizás este punto sea algo más personal, demostrar recelo hacia la muerte también condiciona nuestro bogar. Y es que el exceso de resguardo hará que nos olvidemos de vivir. Debemos encontrar la medida justa hacia nuestros temores, y no dejarlos totalmente en claro, para que así seamos más libres y estemos menos expuestos a la maldad de los demás.